CUENTOS

SINOPSIS
Era un maestro en el arte de contar cuentos. Empleaba un lenguaje rico y virtuoso. Los diálogos de sus personajes eran brillantes, pero sus argumentos no eran complejos; todo lo contrario. Como si no pasara nada cuando iba relatando, minuciosamente, cual orfebre de la palabra, asuntos triviales, llenos de poesía y ternura.
Sus cuentos son fragmentos de vida, historias insignificantes pero dotadas de un gran poder evocador; por su variada temática (los oficios, la clase media, los bajos fondos, las vidas extrañas, el éxodo rural a la ciudad, etc.) configuran un amplio cuadro de comedia humana de nuestra posguerra.
SOBRE EL AUTOR

José Ignacio de Aldecoa Isasi nació en Vitoria el 24 de julio de 1925 en el seno una familia burguesa. Estudió Filosofía y Letras, que no llegó a terminar, en la Universidad de Salamanca, donde coincidió con otra futura gran novelista, Carmen Martín Gaite.
Aldecoa tenía grandes dotes de observador. Apuntaba en un pequeño cuaderno detalles que percibía en sus paseos por la ciudad. Era muy aficionado a los toros, el boxeo, el mar. En ellos se inspiraba para sus relatos. Pero sobre todo, en sus recorridos por barrios marginales, se fijaba en gentes sencillas, desfavorecidas por la fortuna.
Ignacio se casó en 1952 con Josefina Rodríguez. Mujer de gran talento, como escritora y como pedagoga. Josefina, siempre firmo con el apellido de su marido
El 15 de noviembre de 1969 fallecía de un infarto cuando estaba a punto de ir a un tentadero en compañía de su mujer, su hija y el empresario taurino y matador de toros Domingo Dominguín, hermano de Luis Miguel Dominguín.
INFORMACIÓN ADICIONAL
- El realismo social en dos cuentos de Ignacio Aldecoa:
https://lalibretadeirmagallo.wordpress.com/2021/09/17/el-realismo-social-en-dos-cuentos-de-ignacio-aldecoa/
- El primer combate y la última despedida. Dos cuentos de Ignacio Aldecoa:
https://www.fronterad.com/el-primer-combate-y-la-ultima-despedida-dos-cuentos-de-ignacio-aldecoa/
- En el centenario de Ignacio Aldecoa, el gran narrador y maestro del cuento
https://www.libertaddigital.com/cultura/libros/2026-01-25/en-el-centenario-de-ignacio-aldecoa-el-gran-narrador-y-maestro-del-cuento-7348065/#google_vignette
- Ignacio Aldecoa. El narrados de historias.
https://www.142revistacultural.com/post/ignacio-aldecoa-el-narrador-de-historias
- Ignacio Aldecoa. El oficio de escribir. La Biblioteca Nacional de España contribuye así a reivindicar una figura fundamental de nuestra historia literaria más reciente
https://www.bne.es/es/agenda/ignacio-aldecoa-oficio-escribir
CALIFICACIÓN
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**** 7
***** 6
COMENTARIOS
<< Extraordinarios todos los cuentos, sus contenidos y su forma de contarlo tan sencilla y profunda en la realidad de su época. Y en Ave del paraíso esa realidad es contada con una exquisita fantasía>>.
<< Gran escritor, gran retratista. Escritura envidiable>>.
<< Atmósfera de posguerra. Sus relatos capturan la melancolía, resignación y la dura realidad de los años 50>>.
<< El último cuento no le puede leer. Los otros algunos sí me han gustado. Son vivencias de aquella época. En un viaje a Las Palmas que acabo de hacer recordé el cuento La urraca cruza la carretera en el que los hombres están haciendo la carretera>>.
<< No me he enterado de algunos cuentos y de otros sí. Las penurias y todo ello. Mi abuelo nació a principios de los años 20 del siglo pasado y me contaba muchas cosas que me ha recordado y que ya había visto de chica. En el cuento Young Sánchez, cómo la hermana del boxeador cuida mucho de su hermano. En el cuento Los bienaventurados, cómo la guardia civil protege a los mendigos metiéndolos en la cárcel>>.
<< Me ha recordado lo vivido y escuchado de chica. Me ha gustado mucho el cuento La despedida, mi madre me mandó a Madrid a bordar y en el tren recuerdo el vaho en los cristales con 13 o 14 años>>.
FRAGMENTOS DESTACADOS
Seguir de pobres.
<<Cinco hombres solos. Cinco que forman un puño de trabajo>>.
<<Al mediodía les para un sombrajo. De la bota del pobre se bebe poco y con mucha precaución. Al pan del pobre no se le dan mordiscos; hay que partirlo en trozos con la navaja. El queso del pobre no se descorteza, se raspa>>.
Los bisoñés de don Ramón.
<< Don Marcelo comenzaba a tomar la lección al genio: Afluentes del…Pam, pam, pam. Se los decía todos. La visita se aburría, la visita se despedía, la visita se marchaba llena de celos y rabia hacia la casa. Los niños de la visita pagaban aquella noche los conocimientos geográficos y matemáticos de Cuchín: soplamocos y a la cama sin cenar>>.
Young Sánchez.
<<La hermana se dedicó a prepararle la mesa. Paco respiró hondo el olor de su casa. Un olor en el que se distinguían las cosas que lo producían. El olor de la comida, el del carbón, el de la mesa fregada con lejía, el de los trapos húmedos… En la salita donde le habían hecho esperar solamente olía a nuevo. El olor de nuevo y de caro era hostil. Cuando pensaba en la visita de la mañana se sentía de pronto sucio, sucio de las cosas limpias, nuevas y caras>>.
<<Tengo que ganar este combate para mi padre y su orgullo, para mi hermana y su esperanza, para mi madre y su tranquilidad. Tengo que ganar. Haz lo que te he dicho – dijo el segundo. Entonces sonó la campana y se volvió . Estaban esperándole>>.
Chico de Madrid.
<<Chico de Madrid murió a consecuencia de su última cacería, en la que si no pudo cazar ratas, como nunca falló, cazó un tifus; el tifus que lo llevó a los cazadores eternos, donde es difícil que entren los que no sean como él, buenos; como él, pobres, y como él, de alma incorruptible>>.
Los bienaventurados.
<< Pedro Lloros poseía un corazón chiquito y veloz. Se asustaba de todo y se apellidaba perfectamente. Era calvo, retorcido, afilado de cara, y llevaba la bola del mundo, en vez de en los hombros, en la barriga>>.
<<Bienaventurados los vagos, porque sólo son egoístas de sombra o de sol, según el tiempo. Bienaventurados porque son despreciados y les importa un comino.
Bienaventurados porque son como niños y les gusta jugar a cazadores para alimentarse y no para divertirse.
Bienaventurados porque tienen el alma sensible y se duelen de las desgracias del prójimo: de que el prójimo trabaje demasiado, de que el prójimo luche por una posición en la vida, de que el prójimo sea tonto.
Bienaventurados los vagos porque son temerosos de la ley, aunque nada tienen que perder>>.

